Cuento Corto N°1: El Héroe sin Nombre
Volando sin parar, en un mundo inundado por el mar, un pequeño cuervo surcaba los cielos en busca de suelo. Cansado y fatigado, continuaba su labor aun si estaba exhausto, mirando de este a oeste, de norte a sur solo viendo el inmenso mar azul. Era inútil, una misión fallida, cualquiera en su lugar sedería y volvería, pero no, el continuo ya que no era solo por él, era por su familia, por el arca y por el hombre que confió en él. Encontrar tierra era la esperanza, la salvación para aquellos pocos que lograron sobrevivir a tal extinción, su única fe entre el hambre y el estrés. Su única mentira que los mantenía en pie.
Ya más que cansado, con hambre y sueño, pues 3 días
que no bajo del cielo, surco por ultima vez sobre las nubes aun si al hacerlo
se quedaba sin aliento. Subió dando con sus últimas fuerzas sus últimos
aleteos, aun sabiendo que pronto la muerte iría por él, continúo subiendo, aun
cuando sus plumas se empezaron a congelar, continuo y no dejo de aletear, ya
que solo arriba podría ver el panorama completo, solo arriba podría por fin ver
suelo. Subió más alto que ningún ave antes habría hecho, estuvo por unos
momentos sobre el cielo y con su ultimo aliento vio al mundo cubierto, “que
lastima” se dijo “que mi pobre vista de cuervo no pueda ver más que unos
metros” es cuando aún crédulo de sus propias mentiras cayo envuelto en hielo.
Prematura muerte y una bella caída, la triste
muerte de un ser que dio todo por quienes él amaba y ahora yacía sin gloria ni
esperanza…
Hasta que… de los cielos una inmensa mano sostuvo
el cuerpo del cuervo, lo llevo a su seno y entre lágrimas, Dios estaba
perplejo, pues creía que nada había sobrevivido a tal terrible suceso. Sin
miramientos, con sus manos trajo de las aguas el suelo; dibujo los campos de
árboles, frutos, flores y helechos; y saco de los cerros agua cristalina, peces
y pecezuelos.
La mentira que el cuervo creía se hizo real, pero
no pudo vivir para verlo. Aun con la vida de los sobrevivientes asegurada, Dios
estaba aún triste por aquel cuervo, lagrimas nuevamente salieron, y dijo
sollozo “Pobre cuervo, luchaste tanto por esto, aun sabiendo la verdad distes
tu vida por creerlo, tus esfuerzos sin quererlo fueron tan grandes que hasta un
dios pudo verlo. No importa cuantos regalos le dé a tu familia no compensará la
hazaña que has hecho, pues, aunque nadie más lo sepa, yo prevaleceré tu
recuerdo, el recuerdo de un héroe que nadie conoce y nadie reconocerá, un héroe
anónimo que vivirá en la oscuridad, tu figura será el símbolo de aquellos
futuros héroes, de los Héroes sin gloria, de los Héroes…sin Nombre.”

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